Doy gracias a Dios por ser la persona que soy, por ser soñadora y optimista, por verle el lado bueno de la vida, y no ser la típica realista negativa que no le ve lo positivo al futuro. Le doy gracias por haber dispuesto de esta manera este cambio, porque quiera o no los cambios son buenos.
Basta ya de ese pasado que me ataba, que en vez de avanzar me estancó. Porque es hoy cuando me doy cuenta que hay otras partes en mi vida que tengo que cuidar, que conservar, que volver a amar.
Porque hoy soy tan distinta a la de hace dos años, porque es hoy que decido volver a conocerme, a reconocerme y amar esas cosas que me caracterizan, amar esas cosas que desconocía.
Amor, libertad y pasión.



