domingo, 15 de agosto de 2010

Despedida



Tenía pensado decirte muchas cosas, pero ahora que te tengo tan cerca sabiendo que tu corazón no es más mío y que quizá sea la última vez que te pueda ver, solo puedo decirte que aún guardo nuestro pasado, que lo atesoro en mi corazón y que siempre lo recordaré.

Que cada noche, mientras mi amor por ti siga vivo, miraré las estrellas buscando tu rostro en ellas y te hablaré sin necesidad que me respondas, porque sé que a donde vayas sabrás lo que pienso y que no sufrirás porque intentarás ser feliz, tanto así como lo deseo.
Hace dos semanas que no concilio dormir, hace dos semanas me enteré que te irías, y me pregunté si en ese nuevo rumbo decidirías olvidarte de mí. No lo hagas, no arranques de tu vida lo poco que quizá pude llenar, no permitas que muera sabiendo que vivo sin tu amor.
No quiero hacerte preguntas, porque tus hermosos ojos azules desde el silencio me responden, mas aún así me gustaría saber si el dolor de aquél, es tan intenso como el que siento yo ahora, si él te desea lo mismo que yo, si te escribirá cada día como lo haré, si él rezará por ti cada noche y si mientras escucha una canción de amor te pensará con tanta ternura y pasión como solo puede sentir mi corazón.
Ya es tarde, no me da más tiempo para decirte más cosas, excepto este TE AMO que vivirá grabado por mis labios para este momento.
No llores más y sonríele a tu vida lejos de aquí, lejos de todos los que somos parte de ti, lejos de tus sueños antes de este viaje inesperado.

Adiós mi dulce amor, y perdona esta cobardía mía por solo mirarte de lejos y nunca haberte dicho todo esto.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Pequeña carta

Hola nuevo amigo, ¿cómo estás? Sé que me dirás que bien, pero eso no es suficiente para mí. "Bien" no es una respuesta que describa tu estado, quizá estés contento o triste, incómodo, molesto o simplemente tranquilo. Así que te volveré a preguntar: ¿Cómo estás?
Me alegra haberte conocido, aunque puedo afirmar que de a pocos te voy conociendo y prefiero que sea así, quiero darte comodidad en nuestra amistad y la libertad de sincerarte conmigo de la manera que convengas.
Hoy se me "antojó" escribirte, ¿te parece raro? Fácil y sí. Derrepente estás escribiendo o pensando en esa canción tan bonita, en la que a medias aporté una frase, y de alguna manera, en esta fría mañana estamos "conectados".
Desde antes que nos viéramos te conocía, y amaba tus canciones aunque digas que no son tan buenas. Cuando lo dijiste, me acordé de una entrevista que le hicieron a Gian Marco, y el declaró que cómo pudo haber escrito esas canciones de los '90, pero que eso le ayudó a ser el cantautor que ahora es- no necesariamente esas fueron sus palabras-, así que me atrevo a decirte, que en un futuro- no muy lejano- tus canciones transmitirán bellos mensajes, transportarán a las personas según lo que les emociona mucho más que ahora.
Disculpa si molesto mucho, pero me divierte hacerlo- ya lo sé, qué mala soy ¿verdad?-, deberías de ver el lado bueno, me gusta y divierte hablar contigo, y no niegues que no lo haces tú conmigo, porque te gusta tomarme el pelo ¡a que sí!
Trata de no "plantarme" mucho y por mi parte procuraré ir cuando me digas para ver una película, de preferencia, avísame un día antes- si no es mucha molestia.
Antes de despedirme, permíteme algo más: Sé que en un momento no esperado te llega un regalo y cantas una canción hermosa y te emocionas, pero no nos dejes con las ganas de escucharte, compártenos ese don tan genial que tienes, así que por favor estés en donde estés: APUNTA LA LETRA ¿SÍ?
Un beso a dos horas de distancia.
Tu nueva amiga.

jueves, 5 de agosto de 2010

Primero enamórate de ti.

"Primero enamórate de ti misma". Me lo dijo hace casi dos años un chico guapo, aparentemente superficial pero con algunas ideas muy claras.
En esa fecha no comprendía qué es lo que quizo decirme. Hoy puedo decir que, al comprender por fin esta frase, mi modo de ver la vida y el amor ha madurado- al menos eso ya me lo van repitiendo cuatro personas muy cercanas y queridas.
Y es que, si uno no se ama así mismo, no podría enamorarse sinceramente de otro. Generalmente se busca personas que no tengan los mismo defectos que nosotros, pero al no valorarnos, es claro que no toleraremos los defectos personales del otro.
Por lo que, a pesar de que creamos que estamos llevando bien una relación, lo que en realidad está sucediendo es que se vive en una 'seudoperfección'- por así denominarlo- y no se llega a un crecimiento personal, emocional ni de pareja.
El día en el que nos enamoremos realmente de nosotros mismos, ese día tendremos en claro qué es lo que queremos para todos los aspectos de nuestra vida, y podremos entregar nuestros sentimientos sin miedo al arriesgar porque a las finales siempre ganamos.