
Una noche para recobrar el sentido
de que tu mano dejó a un lado la mía,
de que nuestros sueños solo fueron eso
y que de nuevo camino sola en la vida.
Si el recuerdo de tu beso causa dolor
imagina lo que sería vivir de tantos recuerdos,
en las noches podría reinar el llanto
pero siempre pasa la melancolía.
Vacíos ya no pueden quedar en esta historia
esta vez no lo permitiría,
y aunque es difícil para todos aceptar razones
tendrá que ser lo que Dios permita.
Una carta no enviada,
nunca leída por temor,
qué pesar el que carga
esta amante que la escribió.
Una noche para recobrar el sentido
de que la vida aún no acabó,
que solo son momentos en los que una
debe aprender a decir adiós.