
Hay situaciones que uno siempre espera, pero cuando sucede lo inesperado, siempre te sabe a algo dulce no empalagoso que te cambia la vida o te sabe a algo amargo y doloroso que quiebra tu estabilidad.
Tú, en un primer momento fuiste ese dulce que me cambió la vida, que me enseñó tantas cosas, que me hizo sentir lo que nunca antes había provocado nadie en mí, quien me hizo ser la mujer que jamás pensé y que por ti sé el significado de amar.
La verdad es que solo a ti te amé y de mil maneras he logrado demostrártelo, mas hoy me sabes a algo amargo, a algo que me está lastimando, pero jamás me arrepentiré de lo vivido, de lo sentido, de lo aprendido.
Porque hay verdades que duelen, pero nunca te matan; y cuando renaces de las caídas y ves la vida con otros ojos, puedes mirar hacia el pasado sin temor y caminar hacia un futuro mejor, por que cada uno decide no seguir errando y construir su propia felicidad con lo aprendido.
Para qué seguir viviendo de un 'te amo' que ya no decías con amor, de un tiempo que ya no era para mí, de unos besos y deseos que ya no eran míos.
No es un adiós, porque siempre estarás presente en mi vida, como un recuerdo hermoso de mi primer amor.
Esta vez me toca ser yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario